jueves, 24 de marzo de 2011

LECTURA EN VOZ ALTA. LA IMPORTANCIA DE LA RESPIRACIÓN

La respiración tiene dos fines principales: uno, como función nutritiva (respiración vital), y otro, para la emisión de la voz, o de la palabra (respiración vocal o fonación).

Para las necesidades de la vida y la conversación ordinaria, es suficiente la respiración habitual; más para leer bien, es indispensable aprender a respirar, de lo contrario la voz se ahoga, se debilita, se hace áspera y es imposible dar expresión a la lectura.

La aspiración, que es el momento más importante, puede hacerse de tres maneras distintas:

1. Llenando los pulmones en sus bases, lo que produce una pequeña elevación del abdomen (respiración abdominal);

2. Llenando los pulmones lateralmente, merced a la elevación de las costillas (respiración costal);
3. Aspirando desde la parte superior de los pulmones, para lo cual es necesario elevar los hombros y las clavículas (respiración clavicular).


Con las respiraciones costal y clavicular se introducen en los pulmones pequeñas cantidades de aires que se agotan pronto. Hay que aspirar entonces con mucha frecuencia, y este acto repetido fatiga al lector y molesta al auditorio.
La respiración costal y abdominal, en cambio permite introducir la mayor cantidad de aire con el menor esfuerzo.

Como en la lectura se consume más aire que en la respiración ordinaria, habrá necesidad de hacer mayor acopio de él. Por esto, toda persona que pretenda leer bien debe, ante todo, aprender a respirar, de suerte que los pulmones se llenen de aire en sus costados y en sus bases.

Mientras dure la lectura es conveniente tener el cuerpo bien erguido y mantener el libro en una posición cómoda. Al estar sentado, se cuidará de que el tronco no se incline hacia delante.

Es claro que debe evitarse el uso de cuellos y cinturones ajustados al cuerpo, así como también la faja muy apretada; pues todo esto dificulta la respiración.

Las aspiraciones no pueden hacerse, en la lectura y recitación, donde uno quiera. A este respecto deben recordarse las siguientes reglas:

1. En las pausas señaladas con puntos y a parte, hágase una pausa y procédase a una inspiración amplia;

2. En las pausas señaladas con puntos y seguido, se podrá hacer una media aspiración;

3. En las comas y cortes de la frase sólo corresponde una aspiración breve.

Creemos inútil decir que no es necesario respirar siempre que se halle un signo de puntuación; pero sí hemos de insistir en que se debe respirar a menudo, de suerte que nunca se agote la provisión de aire de los pulmones.

Las aspiraciones se harán, regularmente, haciendo pasar el aire por las fosas nasales, no por la boca.
Las narices son suficientes para la respiración. Sin embargo, a veces, en las pausas breves, será necesario respirar por la boca y la nariz, a fin de introducir en los pulmones la mayor cantidad de aire durante el escaso tiempo disponible.

Después que se sepa aspirar bien, se debe aprender a gastar el aire con economía. Un mal lector, al respirar, introduce poco aire en sus pulmones y expulsa demasiado. ¿Qué sucede entonces? Que el lector se sofoca. Se aprenderá a gastar el aire con economía habituándose a observar las siguientes reglas:

1. No forzar la voz, leer no es gritar;
2. No apresurarse en la lectura;
3. No agotar nunca la provisión de aire de los pulmones.

Los siguientes ejercicios respiratorios contribuirán también a que los alumnos se habitúen a la respiración adecuada:

1. Aspirar lentamente hasta llenar los pulmones, y espirar en igual tiempo:
2. Aspirar con rapidez y expulsar el aire con lentitud, pronunciando una j prolongada;
3. Aspirar el aire con lentitud y expulsarlo rápidamente, pronunciando la sílaba ja;
4. Aspirar y respirar con la mayor rapidez.

En estos ejercicios, la aspiración se hará por la nariz y la espiración por la boca. Como se observa, no es cosa fácil aprender a respirar bien; pero vale la pena empeñarse en ello, porque sin la buena respiración no puede haber buena voz ni buena lectura.

ORIENTACIONES METODOLÓGICAS
PARA TRABAJAR LA ENTONACIÓN Y PAUSAS EN LA LECTURA:

• Enseñar al alumno que dé un suave golpe sobre la mesa cuando se encuentre con una coma o un punto y coma, y dos golpes cuando se encuentre con un punto.
• Preparar un texto con los signos de puntuación bien marcados mediante colores, aumento de tamaño y espacios en blanco a su alrededor.
• El profesor lee ese texto con ritmo lento, enfatizando mucho las pausas y entonación.
• Niño y profesor leen conjuntamente el texto varias veces, marcando los gestos de golpear la mesa, hasta que se produzca una ejecución aceptable por parte del alumno.
• Etapa de desvanecimiento del as claves de apoyo. Primero se eliminan los signos gráficos. Posteriormente los gestos.
• Todo este proceso se repite con otros textos hasta que el niño lea cualquier texto en voz alta haciendo las pausas adecuadas sin ningún tipo de ayuda externa.